Kéfir bien frío como base, probióticos vivos en su forma más elegante, combinado con rábano, apio, manzana, nueces tostadas, eneldo y queso feta: una sopa fresca, crocante y llena de nutrientes.
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Durante más de 30 años he trabajado en la creación de conceptos gastronómicos y en el desarrollo de espacios que unen tradición y modernidad.
Ha sido un camino de aprendizaje constante, en el que cada proyecto me ha enseñado algo nuevo del oficio, las personas y la cocina. Más que “pionero”, me considero alguien curioso, que observa, prueba y escucha; y esa curiosidad ha guiado gran parte de mi trayectoria y de mi éxito.